Por la señal de la Santa Cruz…

JESÚS MAESTRO DIVINO, ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

ACTO DE CONTRICIÓN:

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberte ofendido, propongo firmemente no pecar más, confesarme, cumplir la penitencia que me sea impuesta y apartarme de todas las ocasiones de pecado.
Te ofrezco Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de mis pecados, confío en tu Misericordia infinita que me los perdonarás y me darás gracia para enmendarme y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.  Amén.

MISTERIOS DOLOROSOS
(Martes y viernes)

 

1º Misterio – La Oración del Huerto – Agonía de Jesús – (cfr. Mt. 26:36-46) (cfr. Mc. 14:32)
     (cfr. Lucas 22:40-46)
 
Getsemaní, donde Cristo vive un momento particularmente angustioso frente a la voluntad del Padre. (cfr. Carta Apostólica Rosario de la Virgen María – punto 20)

 

Pedimos la gracia de aceptar siempre la voluntad de Dios.

 

Padre Nuestro...

 

  1. Jesús va con sus discípulos a Getsemaní.

  2. Les dice a Pedro, a Santiago y a Juan: “mi alma está triste hasta el punto de morir, quédense aquí y velen conmigo”.

  3. Se postró en tierra exclamando: “Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz”.

  4. “Pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. 

  5. Se le apareció un Ángel que lo confortaba. 

  6. Sumido en agonía su sudor se hizo gotas de sangre que caían en la tierra 

  7. Levantándose fue donde estaban los discípulos y los encontró dormidos 

  8. Jesús les dijo: “vele y oren para que no caigan en tentación”. 

  9. llegó Judas, uno de los 12, con un grupo numeroso de hombres y para que aprendieran a Jesús, lo besó.

  10. Jesús le dijo: “¿Judas, con un beso entregas al Hijo del Hombre?”

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

               

JESÚS MAESTRO DIVINO…

ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

 

MARÍA, MADRE Y REINA NUESTRA…

PROTEGE NUESTRO HOGAR Y NUESTRA FAMILIA

 

 

2º Misterio – La flagelación (cfr. Juan 19: 1-7)
 

 Se percibe el dolor de Jesús ante tan grave  ultraje.

 

Pedimos el espíritu de mortificación

 

Padre Nuestro…

 

  1. Jesús fue sometido a la flagelación.

  2. Según la costumbre romana que no tenía límite de azotes.

  3. Con Jesús se cometió un grave ultraje.

  4. Los soldados romanos despreciaban a los judíos.

  5. Aprovecharon su odio para descargarlo sobre la víctima Divina.

  6. Su cuerpo Santísimo se cubrió de heridas.

  7. Jesús expiaba nuestros pecados.

  8. Era el Cordero de Dios que ofrecía su Sangre Redentora por la humanidad pecadora.

  9. Jesús recibió también la burla de los soldados.

  10. Su Madre Santísima permanecía, en espíritu, unida a Él.

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

               

JESÚS MAESTRO DIVINO…

ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

 

MARÍA, MADRE Y REINA NUESTRA…

PROTEGE NUESTRO HOGAR Y NUESTRA FAMILIA.

 

 

3º Misterio – La coronación de espinas. – (cfr. Mt. 27:27-30) (cfr. Juan 1-16).

 

 

Jesús fue coronado como burla de su realeza.

 

Pedimos la mansedumbre.

 

Padre Nuestro...

 

  1. Cubrieron a Jesús con un manto de púrpura.

  2. Los soldados trenzaron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza.

  3. Brotó de su cabeza adolorida su sangre redentora.

  4. En su mano derecha le pusieron como cetro una caña.

  5. Doblando la rodilla se burlaban diciéndole: “Salve, Rey de los Judíos”.

  6. Cogieron la caña y con ella golpeaban su cabeza.

  7. Pilatos lo presenta al pueblo coronado de espinas y con un manto de púrpura.

  8. Y les dijo: “He aquí al Hombre”.

  9. Después le quitaron el manto y le pusieron su ropa.

  10. Y le llevaron a crucificar.​

 

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

               

JESÚS MAESTRO DIVINO…

ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

 

MARÍA, MADRE Y REINA NUESTRA…

PROTEGE NUESTRO HOGAR Y NUESTRA FAMILIA.

 

 

4º Misterio – La Cruz a Cuestas (cfr. Mt. 27:32-36; Lc 23:26-32; Mt. 10-38)
 
Jesús nos revela su dolor para enseñarnos el valor del nuestro, si lo unimos al de Él.

 

Pedimos la gracia de ser generosos.

 

Padre Nuestro...

 

  1. Jesús con la Cruz a cuestas, emprende el camino del calvario.

  2. Jesús cae bajo el peso de la Cruz.

  3. Obligan a Simon de Sirene a cargar la cruz de Jesús.

  4. Seguía a Jesús, una gran multitud del pueblo.

  5. Algunas mujeres se dolían y lloraban por Él.

  6. Jesús les dijo: “Llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos”.

  7. La Verónica enjuga el rostro de Jesús.

  8. “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”.

  9. La Cruz fue proclamada como la prueba más grande del amor de Cristo a la humanidad.

  10. Aceptemos nuestra cruz con perseverante paciencia para alcanzar la santidad.

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

               

JESÚS MAESTRO DIVINO…

ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

 

MARÍA, MADRE Y REINA NUESTRA…

PROTEGE NUESTRO HOGAR Y NUESTRA FAMILIA.

 

 

5º Misterio – La Crucifixión (cfr. Lc. 23:34-46; Jn 19: 26-30; Mt. 27:45-46 y Mc. 15:33)

 

Penetrar con Maria Santísima en la inmensidad  del amor de Dios a la humanidad (cfr. Carta Apostólica Rosario de la Virgen María – punto 20)

 

Pedimos la abnegación.

 

Padre Nuestro...

 

  1. Era alrededor de la hora tercia cuando crucificaron a Jesús.

  2. Jesús exclamó: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

  3. El ladrón arrepentido le dijo: “acuérdate de mí cuando estés en tu reino”. Jesús le contestó: “hoy estarás conmigo en el paraíso”.

  4. Junto a la cruz de Jesús estaba su Madre y con ella, Juan.

  5. Jesús dice a su Madre: “Ahí tienes a tu hijo”, luego se dirige a Juan: “Ahí tienes a tu madre”.

  6. Llegada la hora sexta, las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona.

  7. Jesús exclamó con fuerte voz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

  8. Enseguida  dijo: “Tengo sed” y le dieron a beber vinagre.

  9. “Todo está consumado”.

  10. Jesús clamando con una gran voz, dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” e inclinando la cabeza, expiró.

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén.

               

JESÚS MAESTRO DIVINO…

ENSÉÑANOS A AMAR COMO TÚ AMAS.

 

MARÍA, MADRE Y REINA NUESTRA…

PROTEGE NUESTRO HOGAR Y NUESTRA FAMILIA.