Concluidos los cinco misterios, se reza un Padre nuestro y tres Avemarías –en la forma que a continuación se indica- y la Letanía Lauretana.

 

Padre Nuestro...

 

Dios te Salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima, llena eres de gracia…

 

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima, llena eres de gracia…

 

Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima, llena eres de gracia…

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…

 

 
LETANÍA LAURETANA

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Padre celestial, que eres Dios,                          ten piedad de nosotros.

Hijo, redentor del mundo, que eres Dios,        

Espíritu Santo, que eres Dios, 

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, 

 

Santa María                                                                  ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios

Santa Virgen de las Vírgenes

Madre de Jesucristo

Madre de la Iglesia

Madre de la Divina Gracia

Madre Purísima

Madre Virgen

Madre sin mancha

Madre sin corrupción

Madre Inmaculada

Madre Amable

Madre Admirable

Madre del Buen Consejo

Madre del Creador

Madre del Salvador

Virgen Prudentísima

Virgen Venerable

 Virgen digna de alabanza

Virgen Poderosa

Virgen Clemente

Virgen Fiel

Espejo de Justicia

Trono de Sabiduría

Causa de nuestra alegría

Vaso espiritual

Vaso honorable

Vaso insigne de devoción

Rosa Mística

Torre de David

Torre de Marfil

Casa de oro

Arca de la Alianza

Puerta del Cielo

Estrella de la mañana

Salud de los enfermos

Refugio de los pecadores

Consoladora de los afligidos

Auxilio de los cristianos

Reina de los Ángeles

Reina de los Patriarcas

Reina de los Profetas

Reina de los Apóstoles

Reina de los Mártires

Reina de los Confesores

Reina de las Vírgenes

Reina de todos los santos

Reina concebida sin mancha del pecado original

Reina llevada al cielo

Reina del Santísimo Rosario

Reina de la familia

Reina de la paz                                                            ruega por nosotros.

 

V/ Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R/Perdónanos Señor

V/Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R/ Óyenos Señor

V/ Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R/ Ten piedad y misericordia de nosotros.

 

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita!

 

V/ Ruega por nosotros Santa Madre de Dios

R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

Oremos:

Señor Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la salud eterna, danos a los que meditamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen, por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

OFRECIMIENTO

Por estos misterios santos que hemos hecho recuerdo, te pedimos, ¡Oh María!, de la Fe Santa el aumento, la exaltación de la Iglesia, del Papa el mejor acierto, y de la Nación Mexicana, la unión y el feliz gobierno.

Que el gentil conozca a Dios y el hereje vea sus yerros, y que todos los pecadores tengamos arrepentimiento. Goce puerto el navegante y de salud los enfermos. Que los cautivos cristianos sean libres del cautiverio, que en el Purgatorio logren las ánimas refrigerio, y que este Santo ejercicio tenga efecto tan completo en toda la cristiandad, que alcancemos por su medio, el ir a alabar a Dios en tu compañía en el cielo.  Amén.

 

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea; pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada, María, yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión; no me dejes, madre Mía, sin tu Santa Bendición.

 

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y solo nunca me dejes; y ya que me proteges como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.​